¿Has sido diagnosticado con cáncer? ¿Te encuentras en tratamiento, remisión, o enfrentando una recaída?
Descubre nuestro programa MBCR:
Recuperación del cáncer basada en la Atención Plena
Basada en el programa “Mindfulness-Based Cancer Recovery (MBCR)” desarrollado por la Dra. Linda Carlson de la Cumming School of Medicine de la Universidad de Calgary, esta adaptación representa un enfoque integral para la lucha contra el cáncer.



Único programa de Mindfulness dedicado al cáncer en idioma español, el MBCR está facilitado por Fred Giraud, quien enfrentó personalmente un linfoma agresivo.
Formado por los Dres. Carlson y Speca, su experiencia enriquece este programa al ofrecer una perspectiva única y profundamente empática para aquellos que buscan apoyo durante su proceso de recuperación del cáncer.
Elige la modalidad que mejor se adapte a ti y comienza tu viaje hacia una vida más equilibrada y consciente hoy mismo con el Programa MBCR

Programa MBCR 9 semanas – online Tutorizado

Programa MBCR 9 semanas – online con sesión semanal

Modalidad Presencial

Modalidad de Coaching Personalizado 1 a 1
Beneficios del mindfulness para el cáncer
La práctica de mindfulness ayuda a mejorar varios de los trastornos y efectos secundarios asociados con el cáncer, la quimioterapia y la radioterapia.
Fatiga
El mindfulness ayuda a reducir la fatiga en pacientes oncológicos al mejorar la calidad del sueño, aumentar los niveles de energía y promover la relajación muscular, lo que contribuye a una mayor vitalidad y bienestar durante el tratamiento del cáncer.
Náuseas y vómitos
Los estudios sugieren que la atención plena puede ayudar a reducir las náuseas y los vómitos en pacientes con cáncer al disminuir la ansiedad, mejorar la capacidad para manejar las sensaciones corporales desagradables y fomentar una actitud de aceptación hacia las experiencias físicas adversas durante el tratamiento.
Problemas de sueño
La práctica de mindfulness mejora la calidad del sueño en pacientes oncológicos al reducir el estrés, calmar la mente y promover hábitos de sueño saludables, lo que resulta en un descanso más reparador y renovador durante el tratamiento y la recuperación.
Dolor
El mindfulness ayuda a reducir la percepción del dolor en pacientes con cáncer al cambiar la forma en que se procesa y responde al dolor en el cerebro. Al fomentar la relajación muscular y la aceptación de las sensaciones dolorosas, mejora la calidad de vida en aquellos con dolor crónico relacionado con la enfermedad o el tratamiento.
Ansiedad y depresión
El mindfulness es eficaz para reducir los síntomas de ansiedad y depresión en personas con cáncer al promover una mayor conciencia del momento presente, mejorar la regulación emocional y cultivar una actitud de aceptación y compasión hacia uno mismo, lo que lleva a una mejora significativa en la salud mental y emocional durante el proceso de tratamiento.
Problemas de memoria y concentración (neblina mental)
La práctica de mindfulness mejora la función cognitiva en pacientes oncológicos al reducir la rumiación mental, aumentar la claridad mental y mejorar la capacidad de concentración, lo que beneficia a quienes experimentan neblina mental debido al tratamiento o la enfermedad.
Problemas emocionales y sociales
El mindfulness reduce el estrés emocional y mejora la salud mental en pacientes con cáncer al promover una mayor autoconciencia, una gestión más efectiva de las emociones y una mayor conexión con los demás, fortaleciendo las relaciones sociales y el bienestar emocional durante el tratamiento y la recuperación.
Reducción del estrés postraumático
Al cultivar la conciencia plena del momento presente y desarrollar habilidades para manejar las emociones difíciles, el mindfulness puede ayudar a reducir los síntomas de estrés postraumático en pacientes que han experimentado eventos traumáticos relacionados con su diagnóstico y tratamiento del cáncer.
Problemas de la piel (irritación, sequedad, picazón)
La práctica de mindfulness reduce la sensación de malestar asociada con problemas de la piel en pacientes oncológicos al promover la aceptación de las sensaciones corporales y la relajación, aliviando las molestias y mejorando la calidad de vida en este aspecto durante el tratamiento y la recuperación.